Savasana en yoga: qué es, cómo hacerla y por qué cierra la práctica
Savasana es la postura tumbada que suele cerrar una clase de yoga. Desde fuera parece sencilla: el cuerpo descansa boca arriba, los brazos se separan y los ojos se cierran. Sin embargo, permanecer quieto sin añadir tensión requiere tanta atención como una postura de pie.
Su objetivo dentro de una sesión no es «hacer nada», sino permitir que cese el esfuerzo voluntario y observar cómo queda el cuerpo después de la práctica. En esta guía veremos cómo colocarte, cuánto tiempo permanecer y qué apoyos pueden hacer la postura más cómoda.
En este artículo
Qué es Savasana
El nombre procede del sánscrito śava, «cadáver», y āsana, «postura» o «asiento». Por eso también se conoce como postura del cadáver. El Common Yoga Protocol del Ministry of Ayush la incluye como una postura de relajación y describe una posición boca arriba con piernas y brazos separados, palmas hacia arriba y ojos cerrados.
No todas las escuelas la enseñan exactamente igual. La distancia entre los pies, la orientación de la cabeza y el uso de mantas o bolsters cambian según la persona y el método. La referencia útil es una posición estable en la que no tengas que sostener activamente ninguna parte del cuerpo.
Cómo hacer Savasana paso a paso
- Siéntate en la esterilla y baja al suelo de forma controlada.
- Túmbate boca arriba y centra la cabeza respecto al pecho.
- Separa los pies hasta que las piernas puedan descansar sin mantenerlas juntas.
- Aleja los brazos unos centímetros del tronco y orienta las palmas hacia arriba.
- Deja que los dedos se curven naturalmente y suaviza la mandíbula.
- Cierra los ojos si te resulta cómodo y permite que la respiración encuentre su ritmo.
No necesitas colocar el cuerpo con una simetría rígida. Primero corrige apoyos evidentes —una cabeza girada, un hombro levantado o una pierna atrapada por la ropa— y después reduce las correcciones.
Qué hacer durante la postura
Savasana no exige controlar cada respiración. Puedes observar el contacto del cuerpo con el suelo, recorrer mentalmente las zonas que todavía hacen esfuerzo o escuchar las indicaciones del profesor. Cuando aparezca una distracción, vuelve a una referencia simple: el peso del cuerpo o el movimiento natural de la respiración.
Si acabas de practicar una secuencia como el saludo al sol, es normal que el pulso y la respiración necesiten un tiempo para asentarse. Evita convertir ese proceso en una prueba: no hace falta alcanzar un estado especial para que la postura forme parte de la práctica.
Cuánto tiempo permanecer en Savasana
No existe una duración universal. En una clase breve puede ocupar unos minutos; después de una práctica larga, el profesor puede reservar más tiempo. Para empezar, cinco minutos permiten conocer la postura sin convertir el reloj en una preocupación.
La duración útil es aquella durante la que puedes permanecer con comodidad razonable. Si aparece dolor, entumecimiento intenso, sensación de falta de aire o inquietud que aumenta, modifica la posición o sal de ella con calma.
Adaptaciones y apoyos
Un bolster bajo las rodillas
Flexionar ligeramente las piernas y apoyar las rodillas sobre un bolster puede reducir la sensación de tirantez en la parte posterior de las piernas o la zona lumbar. El apoyo debe sostener ambas piernas por igual.
Una manta fina bajo la cabeza
Si la barbilla queda claramente más alta que la frente o notas tensión en la nuca, prueba una manta fina y bien doblada. Un apoyo demasiado alto puede cerrar en exceso la parte anterior del cuello.
Piernas sobre una silla
Otra opción es colocar las pantorrillas sobre el asiento de una silla estable, con las rodillas aproximadamente sobre las caderas. Esta variante cambia bastante la posición y conviene prepararla antes de tumbarte.
Descanso de lado
Cuando tumbarse boca arriba no resulta apropiado, puede utilizarse una posición lateral con apoyo para la cabeza y, si hace falta, entre las rodillas. Durante el embarazo u otras situaciones particulares, consulta la adaptación con el profesional que corresponda y avisa al profesor.
Errores frecuentes
Mantener las piernas activas
Si intentas conservar los pies perfectamente verticales, los músculos siguen trabajando. Deja que las piernas roten de forma natural siempre que las rodillas y las caderas estén cómodas.
Pegar los brazos al cuerpo
Separarlos un poco permite que los hombros descansen. Ajusta la distancia para no comprimir la articulación.
Forzar una respiración profunda
Al terminar una sesión, la respiración puede cambiar por sí sola. Si quieres aprender técnicas concretas, consulta la guía de respiración en yoga y pranayama; en Savasana suele bastar con observarla.
Levantarse de golpe
Para salir, mueve lentamente manos y pies, flexiona las piernas, gira hacia un lado y utiliza los brazos para incorporarte. Date unos segundos sentado antes de ponerte de pie.
Por qué suele cerrar una clase de yoga
Muchas secuencias avanzan desde movimientos amplios y posturas activas hacia posiciones más estables. Savasana marca el final de ese recorrido. El protocolo común del Gobierno de India también sitúa prácticas de relajación al final de su secuencia, después de las asanas.
La postura se utiliza en métodos muy diferentes, desde clases dinámicas hasta yoga restaurativo. Eso no significa que cumpla la misma función ni tenga la misma duración en todos ellos. El contexto y la secuencia importan.
Precauciones
El National Center for Complementary and Integrative Health considera el yoga generalmente seguro cuando se practica de forma apropiada, pero recuerda que pueden producirse lesiones y que algunas personas necesitan modificaciones.
Si tumbarte boca arriba dificulta la respiración, aumenta el dolor, provoca mareo o no es recomendable por una condición concreta, no permanezcas en la postura por obligación. Pide una alternativa al profesor y consulta con un profesional sanitario cuando sea necesario.
Preguntas frecuentes
¿Savasana es una meditación?
Puede incluir atención y observación, pero no toda práctica de Savasana es una meditación formal. Depende de las instrucciones y del marco de la clase.
¿Hay que quedarse dormido?
No. Dormirse puede ocurrir, especialmente si estás cansado, pero la propuesta habitual es descansar manteniendo cierto grado de atención.
¿Puedo saltarme Savasana?
Puedes adaptar cualquier práctica a tus circunstancias, aunque conviene no tratar el cierre como tiempo perdido. Si necesitas salir antes, avisa al profesor y haz una versión breve sin interrumpir al grupo.
¿Qué hago si me duele la zona lumbar?
Prueba a flexionar las rodillas o a colocar un apoyo bajo ellas. Si el dolor continúa o es intenso, sal de la postura y pide una adaptación individual.
Fuentes consultadas
- Ministry of Ayush, Government of India — Common Yoga Protocol.
- Ministry of Ayush — Common Yoga Protocol Guidelines.
- NCCIH — Yoga: Effectiveness and Safety.
- SOAS University of London — Hatha Yoga Project, contexto académico sobre la historia dinámica del yoga físico.
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Última revisión: septiembre de 2026.

Sobre el autor
Musa Arradi
Especialista SEO y fundador de Yogagenda · Practicante de yoga
Llegué al yoga hace unos años buscando desconectar y encontré una forma de vida. Me dedico al SEO, y Yogagenda es mi manera de unir las dos cosas: ayudar a los estudios y escuelas de este país a que se les encuentre, y devolverle al yoga algo de lo que me ha dado.